Rompí en añicos el vaso
del corazón,
del alivio.
La razón me dice,
levanta, corre,
grita, vive, vuelve al río.
Mas ya no hay fuerzas,
no hay, sino
la pesadez y el cuerpo frío.
Tu me enseñaste a volar,
a descubrir,
a ser niño.
Y ahora que solo tengo
tu recuerdo,
y mi llanto perdido
ahora solo se esperar
que en un futuro lejano
se enlazen nuestros destinos.
el gato negro
Hace 2 días